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Thursday, September 11, 2008

Pequeñas Victorias Personales

Los que me conocen ya saben donde trabajo, saben donde queda y saben como puteo día a día por la falta de medios de transporte decentes para llegar allí.

Para los que no, les cuento:

  • Trabajo en EDS, una empresa recientemente adquirida por Hewlett-Packard pero que no hace ni tintas ni impresoras.
  • La sede en Córdoba de EDS está en el ex-Pajas Blancas Center, a pocas cuadras del Aeropuerto de la Ciudad, más allá de la frontera entre el sexto y el séptimo infierno (algunos la conocen como "Circunvalación").
  • Los únicos medios de transporte que se pueden usar para llegar allí (y a las cientos de empresas que en los alrededores están radicadas, Diario La Voz incluida) son: Línea de Colectivos A5, auto, moto, bicicletas, sillas de ruedas y piernas de gimnasta para evadir los pozos, que son verdaderas carreras de obstáculos.
Evidentemente que viviendo en el Centro de Córdoba a mas de 10 kilómetros, y sin tener auto; la opción parece clara. Sin embargo, todos saben lo que viajar en colectivo en Córdoba significa, esta nota del mencionado diario así lo refleja (dicho sea de paso, de ahí saqué las imágenes).

Lo triste del asunto, no son solamente las pésimas e infrahumanas condiciones de los colectivos, sumado a la enorme cantidad de ganado personas que por viaje deben transportar; lo peor de todo es que aún siendo totalmente conscientes de ello, hay un reducido grupo de trabajadores que parecen responder al mismísimo Belcebú a la hora de actuar frente a sus pares humanos.

Les voy a dar una corta pero completa clasificación de los choferes de colectivo:
  • Los piolas: Son aquellos que te dejan subir en medio de la calle mientras deciden por donde esquivar la manifestación de turno. Te aceptan que les pagues en efectivo en lugar de con cospeles, cuando estás en medio de la nada a las 4.30am. Te hacen la gamba y te dejan tres metros antes de la parada porque saben que te bajás ahí sólo para luego retroceder hacia tu destino. Gente con sentido común y un espíritu de fraternidad elevado, entienden que sos un pobre laburante o estudiante y que ellos caen en la misma categoría.
  • Los intermedios: Éstos se apegan más a las reglas, pero no te putean ni te rebajan cuando hacen su trabajo. Son usualmente callados, no suelen entablar conversaciones kilométricas con conocidos que viajan gratis, ni te miran mal cuando les preguntás "¿te puedo pagar, maestro?, no hay cospeles ni por asomo acá". Cumplen con su trabajo y te resultan indiferentes.
  • Los Duques del Camino: Aquí tenemos una especie peligrosa. En su nube de pedos creen que por cobrar el triple que cualquier maestro de primaria pertenecen a la crème de la crème cordobesa, y las reglas aplican diferente según tu cara y su humor. No te abren la puerta ni aunque te hayan visto correr por tres cuadras para llegar a la parada, se te ríen cuando les rogás que te dejen subir, y si no tenés cospeles "andá al kioskito y esperate el próximo" -así estés en pleno centro en hora pico o en Ruta 9 a las 11pm-. Jamás ponen segunda para tomar una curva, y su frase más escuchada es "atrás que hay lugar", usualmente vociferada al son de los cuerpos amontonados apretujándose en grupos de cinco por cada dos asientos.
Hoy, no sólo tuve que lidiar con el sueño de haber dormido sólo cinco horas, sino también con un sujeto de la última calaña.
Después de correr una cuadra entera y cruzar la calle saltando los autos que empezaban a circular por la perpendicular al ponerse en verde el semáforo; me acerqué jadeando a la puerta del colectivo que tan sólo hacía tres segundos atrás se había cerrado. Indignado, soporté las caras de burla del chofer que me miraba como si me hubiese resbalado en Patinando por un Sueño, mientras le suplicaba que me dejara subir. "La parada es ahí, flaco", me indicó señalando con su mentón los veinte centímetros que separaban el vehículo de la vereda. Mientras tanto, yo vigilaba desesperado el semáforo para no ser arollado por los taxistas furiosos que esperaban expectantes.

Ya les comenté con anterioridad una anécdota con colectivos, en la que básicamente tomé un remis para adelantarme en el recorrido y poder subir a bordo. Esta vez no fuí tan condescendiente y decidí pagarles con la misma moneda con las que ellos y los de su gremio nos pagan a sus empleadores indirectos (léase: "pueblo") cada vez que deciden hacer paro para lograr un aumento de sueldo más: me puse en "Actitud Piquetera Mode: ON", y me paré delante del colectivo, mientras apoyaba mi brazo izquierdo sobre el frente del vehículo en clara postura de "de aquí no me muevo".

Siempre en actitud burlona, el chofer me señalaba la esquina contraria a donde nos encontrábamos, como queriendo decirme algo. No tardé en notar que un Inspector de Tránsito Municipal ("zorros grises", para los amigos) se encontraba en su primer día de training, y miraba la escena con cara de desconcierto. A los pocos segundos se me acercó, pidiéndome seriamente que "por favor, señor, no interrumpa el tránsito"... ¡CARADURA!, como si los municipales no cortaran hasta con sus novias cada vez que se manifiestan. Como si los del gremio de Luz Y Fuerza dejaran media calzada para el normal desarrollo de la vida en la "city" a pesar de sus reclamos. Bueno, ahí estaba yo, haciéndole piquete al colectivero que se negaba a cumplir con su trabajo: transportar a la gente que les llena los bolsillos a fin de mes.

Por suerte, el incidente no pasó a mayores, aunque no hubiese tenido ningún problema en que así hubiere sido. Rápidamente el conductor se resignó y accedió a remolcarme dejarme subir. Por suerte, cuando tenía que bajar, no era el único. Sino era altamente probable que hubiera tenido que o matar a timbrazos a todos los presentes, o lisa y llanamente enfrentarme a puño limpio con el susodicho. Cosas ambas que no son tan saludables si tenés que trabajar las siguientes nueve horas...

Moraleja: A ver para cuando nos avivamos y empezamos a actuar con los gorilas de la sociedad de la misma forma que ellos actúan con nosotros. Ojo por ojo sigue siendo la única ley válida para pelear por lo que te corresponde en situaciones como esta.

(Nota, para los que creen que abusé del "strike" en este post, éste es un guiño a PuntoGeek, que hace lo mismo y es igual de molesto.)

8 comments:

Gurisa said...

My hero!!!

Pulpo said...

Me hice toda la imagen del hombre de la plaza de Tiananmen Never versus el colectivo

Dayana said...

Yo no sé a quien sale piquetero este chico!

Que la madre, la tía y la abuela hayan estado en cacerolazos, cortes en Sinsacate y el 25 de mayo en Rosario no deben tener nada que ver.

Para mi que es la chica esta de Entre Ríos que me lo quiere hacer el De Angeli sexy de Córdoba, jajajaj.

Che, hablando en serio, que dijo la gente cuando te subiste? alguno te felicitó? Te palmearon los hombros y empezaron el aplauso en cámara lenta de película yanki?

Lo merecías, lo merecías. Fuiste muy valiente por enfrentar ese cuerpo a un A5.

Ahora, que el tipo no te reconozca en la calle porque te lo tira encima aunque estés en la peatonal.

Dr. CroW said...

Que cagada que tengan que pasar estas cosas.
Yo me mudé al centro para no tener que tomar mas el maldito C7 e ir caminando al laburo.

Nadius said...

GRANDE NEVER!!
Yo paso una parecida, aunque viva cerca de Capital, y tenga 2 bondis que me llevan a la facu. La única diferencia es que, como soy bajita, suelen simular que no me ven... Eso y tener que ver cómo el único bondi que me deja en la estación de tren sigue de largo y no pasa por la parada del pabellón donde tengo clases, de lo peor.
La semana pasada tuve un encontronazo con uno de esos especímenes... lo único bueno es que me dijo "flaca" (aunque, por supuesto, ni me miró).

En fin... vuelvo a mi estudio.
¡Saludos!

-~º Nadius º~-

Nadius said...

Ah, antes de que me olvide... el logotipo detrás de los transportes de allá me hace acordar al Don Rodrigo de Carlos Núñez, salvo que no tiene el arco de violín. ¿Ironía o advertencia para los usuarios?

-~º Nadius º~-

MARBOT said...

Jaja pensé lo mismo de los strikes :)

PabloS said...

BOLUDO! Esa sí que no la sabía!
Yo creo que no actuaré así el día que no dé más.
Directamente empiezo a destruirle el colectivo al mejor modo Michael Douglas en "Un día de furia".

Saludos papá!!

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